jueves, 12 de marzo de 2020

La Mentira Política


LA MENTIRA POLÍTICA

La política es el instrumento que da voz a la ciudadanía, aúna y representa sus ideologías en diferentes partidos asociados a un modelo de Estado (democracia, dictadura, oligarquía, etc.), de los cuales cada partido se compromete a exponer sus ideas concretas, representados siempre dentro del marco legislativo correspondiente. La protesta que se da como lugar en la calle, contiene toda la fuerza ideológica pura y completa de los problemas sociales, de por sí sólo es imprescindible entender como está obligada la protesta a reunirse en uno o varios partidos políticos, los cuales se apoderan de estas voces y hablan por ellas, eligiendo cómo, cuándo y porqué deben ser expuestas. A medida que la ideología pura (protesta) sube escalones estatales, ésta va perdiendo su pureza y queda en el poder de la política manipulada, la cual conoceremos como política de partido. La fuerza ideológica pura se queda en la muchedumbre si no es rescatada por un partido político, aquí empieza la merma progresiva de análisis del ciudadano/a. Hasta que el partido concreto haya recogido la ideología pura y la convierta en slogan, el ciudadano se mantiene en un grado de alerta alto. Durante este período, el partido político se mantiene cerca del ciudadano para construir la parte más importante de su arranque, la manipulación de la ideología pura en marketing. Construida ya la máquina de marketing, los partidos inician su fase siguiente, la preparación de su manifiesto. Cabe remarcar la importancia que hasta aquí ocurre del devenir político. Antes de establecer su posición ideológica, se lleva a cabo una antítesis, de una parte, se congregan aquellas formaciones políticas que acogerán para su manifiesto la honestidad, humildad y mejora de la sociedad, mientras que por el lado opuesto se congregan aquellas formaciones políticas que acogerán para su manifiesto el odio, la avaricia, la discrepancia y la ignorancia. Finalizada esta fase inicial, se da a conocer la derivación de los partidos a lo que se conoce como izquierda, centro, derecha, liberal o totalitario. No hay que entender a ningún partido como bueno o malo por su derivación (izquierda-derecha), dado que en ambos casos elegirán una de la antítesis mencionada. Es bien sabido en cambio, que un partido totalitario no casa con el bien común, sobra argumentar observando a través de la historia.